Los seis candidatos presidenciales que competirán en las elecciones generales del 27 de octubre participarán en los dos debates previstos. El primero se desarrollará en la Universidad del Litoral, mientras que el del 20 de octubre tendrá como sede la Facultad de Derecho, de la Universidad de Buenos Aires.

La Cámara Nacional Electoral fue la responsable de organizar los dos debates fijados por ley. Y, en caso de que hubiera balotaje, habrá otro encuentro en noviembre.

¿La novedad? A diferencia de lo ocurrido en 2015, en esta ocasión los seis aspirantes a ocupar el sillón de Rivadavia sólo podrán tener consigo un papel en blanco y una lapicera.

La Cámara decidió que ningún candidato lleve apuntes, machetes o ayuda memorias a sus atriles, tal como había solicitado Juntos por el Cambio. No obstante, cedió a un pedido de los postulantes: no habrá preguntas específicas sino temas que podrán desarrollar a su criterio.

Los moderadores del encuentro tampoco podrán intervenir, como ocurrió en 2015. Sus funciones serán las de anunciar los temas, dar la palabra, controlar los tiempos y bajar el micrófono en caso de que se excedan, precisó el vocero del debate, Carlos March.

"La vez pasada, los aspirantes a la Presidencia vinieron al debate ya sabiendo cuál era la pregunta que le iban a hacer y, además, los moderadores se salieron del guión y también hicieron preguntas ellos. Esta vez, los equipos de los seis postulantes pidieron que sólo haya temas para que los candidatos amplíen y desarrollen según su criterio, y que no estén condicionados por ninguna pregunta de los moderadores. Que solo anuncien el tema", detalló March en diálogo con minutouno.com.