Recientemente el presidente conoció Tecnópolis y hasta realizó allí una reunión de gabinete. Estaban invitados a la ocasión tres científicos argentinos. El mandatario quedó muy impresionado por los avances y desarrollos nacionales y escribió una columna exclusiva para el diario de Río Negro. En la misma se refiere a estos investigadores y dice:  "Gracias a ellos y a la gran comunidad de científicos e investigadores argentinos, hoy podemos decir que contamos con misiones satelitales que nos permiten ver la tierra desde arriba y mejorar nuestras telecomunicaciones." 

 

Además agregó: "tenemos sólidos avances en el tratamiento del cáncer y las enfermedades autoinmunes que tanto dolor causan, como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoidea y la diabetes". Hay que reconocer la agudeza presidencial para expresar que la esclerosis y la artritis "causan mucho dolor".

 

En su artículo el presidente sostiene que el gobierno destaca a la ciencia como un motor de crecimiento y dice que "tenemos que darnos la oportunidad de construir un puente hacia los verdaderos desafíos del siglo XXI".  Y hasta se anima a dar su definición de innovación. 

 

Leer la nota completa de Mauricio Macri: 

 

La ciencia y la innovación como un puente hacia la Argentina que queremos

La ciencia y el desarrollo tecnológico es el motor de nuestro crecimiento. Queremos que los científicos argentinos puedan recibir el reconocimiento que se merecen en su propio país.

Hace unos días tuvimos en Tecnópolis la primera reunión nacional de Gabinete ampliado, un encuentro en el que tanto ministros, como secretarios, diputados y senadores del Frente Cambiemos y otros funcionarios de todo el país nos reunimos para compartir experiencias, hablar de los temas que importan a los argentinos y trabajar en conjunto, como el equipo que somos.

En esta reunión tuvimos la suerte de poder escuchar a tres personas que, desde su lugar, están cambiando el mundo. Personas de distintas edades que hicieron de su pasión una profesión, y transformaron sus ganas, sus conocimientos y su potencial creativo en experiencias concretas para mejorar la realidad. Ellos son tres científicos: Conrado Varotto, fundador de Invap, hoy al frente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales; Gabriel Rabinovich, Doctor en Ciencias Químicas, investigador del Conicet y director de los laboratorios de Inmunopatología y Glicómica Funcional; y Gino Tubaro, un joven de 20 años que estudia Ingeniería Electrónica y lidera la producción de prótesis ortopédicas impresas en 3D.

Gracias a ellos y a la gran comunidad de científicos e investigadores argentinos, hoy podemos decir que contamos con misiones satelitales que nos permiten ver la tierra desde arriba y mejorar nuestras telecomunicaciones; tenemos sólidos avances en el tratamiento del cáncer y las enfermedades autoinmunes que tanto dolor causan, como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoidea y la diabetes; y podemos contar historias como la de Felipe, un chico que nació sin su mano izquierda en una casa muy humilde al norte de la provincia de Buenos Aires y gracias a la tecnología 3D hoy cuenta con una prótesis que le permite hacer una vida normal y sentirse un poco superhéroe con sus compañeritos de la escuela.

Con estas experiencias, estos científicos nos demuestran que, lejos de pertenecer exclusivamente al ámbito del laboratorio, la innovación y el desarrollo tecnológico forman parte de nuestras vidas y, más aún, son piezas fundamentales para el crecimiento del país. Por eso, junto a Lino Barañao, Ministro de Ciencia y Tecnología, y todo su equipo estamos trabajando para impulsar la innovación productiva, que promueva la inclusión social y sea sustentable.

Innovar es encontrar nuevas soluciones a los problemas de siempre. Es pararse frente a la realidad con ojos renovados, buscando la manera de superar los obstáculos para encontrar respuestas. Por definición, es mucho más que hacer algo nuevo: es hacer algo que tenga un verdadero impacto en la vida de alguien más.

En este sentido, la semana pasada estuve en la maravillosa ciudad de Bariloche acompañando el lanzamiento de una herramienta que va a revolucionar la agricultura, creada a partir de la unión entre dos empresas, una pública y una privada: Invap, que desde hace 45 años realiza investigaciones y proyectos de vanguardia promoviendo el avance científico en nuestro país y el Grupo Los Grobo, una empresa agroindustrial.

Juntas fundaron Frontec, una compañía que integra la Ciencia Aeroespacial, la Agronomía y la Tecnología Digital para dar a los productores más información sobre sus territorios, lo cual les permite entre otras cosas incrementar su productividad. De esta forma, se inicia una cadena, porque el campo es una fuente de alimento y de trabajo para millones de argentinos y su desarrollo es fundamental.

Por eso, tanto en éste como en otros sectores, tenemos que darle impulso a la ciencia y al desarrollo tecnológico como motor de nuestro crecimiento. En el mundo somos reconocidos por nuestra creatividad, es tiempo de demostrar todo lo que somos capaces de hacer cuando unimos nuestros talentos y nuestras capacidades.

Tenemos el potencial para avanzar en el campo de las ciencias aplicadas a nuestra vida cotidiana, para apostar a mejorar la vida de los argentinos. Porque para cumplir con nuestras grandes metas, como lograr pobreza cero y derrotar el narcotráfico, tenemos que estar unidos, y esto también es unión con nuestros científicos e investigadores que tanto tienen para aportar al país.

Como dijo el Dr. Houssay, argentino Nobel en Medicina, si bien la ciencia es universal, los científicos tienen patria. Y queremos que los científicos argentinos puedan expandirse, crecer y recibir el reconocimiento que merecen en su propio país. Tenemos que darnos la oportunidad de construir un puente hacia los verdaderos desafíos del siglo XXI. Juntos, tenemos un gran camino por delante.