Cuando se habla de los comunicadores que difunden mensajes de odio desde las pantallas puede tomarse a esta chica como un claro ejemplo.

La idea no es saber cual es el origen de la protesta, ni si los que están cortando una calle tienen razón o no. Lo importante para esta chica y sus colegas es llegar en tiempo y forma a su destino sin que nada ni nadie los detenga.

Eso de que los derechos de uno terminan donde empiezan los del otro parecen no correr en el canal de Macri.

Al menos a juzgar por lo graciosa que le pareció a esta chica su idea de que un automovilista se descontrole y atropelle a la gente que se está manifestando de manera pacifica. Impresentable.