Otrora triunvirato, el hoy binomio que conduce la CGT, conformado por Héctor Daer y Carlos Acuña, le comunicó a la prensa el acuerdo con el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, en relación al pago de un magro bono de fin de año de 5 mil pesos. Si bien no se animaron a afirmarlo, es un hecho que cuando el Gobierno selle el decreto correspondiente, levantarán la medida de fuerza anunciada hace tan solo 15 días.

Tampoco hubo demasiado empeño en lograr frenar la hemorragia laboral de estos días: "Si algún empresario tiene que despedir a algún trabajador, tiene que haber un paso previo en la secretaría de Trabajo y allí se discutirá si se puede resolver esa cuestión", anunció Daer lo que ya es corriente, es decir, el control de la cartera laboral sobre los despidos sin causa.

Devaluación, inflación y tarifazos destrozaron el salario de los trabajadores y las paritarias de los distintos sectores hasta el momento no han cubierto el aumento de precios, pero el macrismo sabe que fin de año se podría poner muy caldeado, por lo que aceitó el acuerd por un insuficiente bono.

En las luchas que cada gremio plantea, hasta ahora fueron Camioneros y Sanidad, los que obtuvieron un 40% y 45% de incremento respectivamente, pero el reclamo sindical cada vez es más fuerte. Con el objetivo de apaciguar las aguas, el Gobierno meterá mano a la herramienta que anuló su propia administración: el 10 de julio Jorge Triaca, entonces ministro de Trabajo, firmó un decreto que impedía aumentos no remunerativos en los convenios laborales, pero ahora acaba por acordar uno con tal de frenar una ola de reclamos generalizados y consiguiendo el poder de disponer de los recursos para extorsionar a gusto y piacere. Esta dirección de la central obrera no es otra cosa que cómplice.