Jorge Rial desató la guerra contra los periodistas operadores y los negocios detrás de la "verdad". Licitaciones, intermediarios y operadores. Los nombres.

 

"Hay periodistas que operan por plata, claro que sí. Hay que asumirlo de una vez. Me van a pedir nombres, no tendría problemas en darlos. La desilusión va a ser grande cuando los nombres que demos sean de periodistas que ustedes admiraban o admiran; creen que son vacas sagradas e intocables. Muchos de ellos cobrando en forma de licitaciones que no sabés a qué van, otros haciendo de tamiz en el canal estatal para que entren ficciones; otros inventando ferias", dijo Rial al ser consultado sobre si existen operadores en los medios. 

En una entrevista que el periodista dio para su medio Big Bang News, dijo que "es hora de que reconozcamos qué hicimos durante estos cuatro años como para ser cómplices de alguna manera de la desinformación que hubo en este país. Obviamente el periodismo no es cómplice del hambre, pero sí de desinformar o, por lo menos, informar tardíamente algunas cosas y constantemente otras", analizó.

 

"Hay operadores políticos que son los que le cobran al Estado y parte de eso va a repartírselo entre los periodistas. Un Guillermo Seita, por ejemplo. El otro día hizo su casamiento, agarrá las fotos... ¡Estaban todos! Es su trabajo. En Estados Unidos lo que hace es legal: se llama cabildero. Acá decís operador y parece ilegal. Él es el que hace de puente entre el periodismo y el poder político", señaló. 

Y aclaró que "el periodista no va directamente a negociar, no es tonto. Pero siempre hay alguien que lo hace".

"Algún día contaré una licitación que se dio más o menos por 23 palos para un documental sobre corrupción. ¿Vos lo viste? Yo no. Pero los 23 palos salieron. Y así, puedo decir muchísimas cosas más. Pero es una minoría dentro del periodismo, no lo veo a Alconada en eso. Después hay errores, hay tropiezos. Santoro, por ejemplo; no lo considero un operador, pero creo que se tropezó con la información que él quería y necesitaba. A veces nos enceguecemos los periodistas y no medís consecuencias".