Evidentemente, la relación no es la mejor y por eso en estos meses hubo desencuentros con idas y venidas. Esta sábado, ante la insistencia del actual gobierno argentino, el papa Francisco recibió al presidente Mauricio Macri, en la primera reunión tras el cambio de gobierno en diciembre de 2015.

Según se informó oficialmente, tuvo lugar en la Biblioteca del Palacio Apostólico. Macri arribó a las 9:30 (5:30 hora de Argentina) acompañado por su esposa, Juliana Awada, y posteriormente ingresó la comitiva oficial que acompaña al Jefe de Estado en su visita al Vaticano.

La reunión fue corta y duró tan solo 22 minutos, a tono con la frialdad que hace tiempo está instalada entre Jorge Bergoglio y el líder del PRO. Tal como reconoce el oficialista sitio Infobae, "la lógica protocolar se impuso y tampoco hubo chistes o comentarios para romper el hielo. Sabiendo que se trata de un Papa que hace de lo simbólico un arte, la distancia marcada por el Sumo Pontífice habla por sí misma".