Lo consiguió, después de años de pelearla, finalmente lo consiguió. Y no fue fácil. Hubo que arrancar siendo panelista de programas de chimentos y hablar poniendo cara de estar mencionando algo serio.

Pero fue subiendo, y logró tener su propio show. Con altibajos y cambios bruscos de línea se fue corriendo hacia la política, que la recibió en serio hace un par de años, cuando se convirtió en bufón del circo de la pandemia, estirando los límites, tomando hidrocloroquina en vivo.

Finalmente Viviana Canosa se convirtió en lo que siempre quiso ser, un nombre, una marca televisiva, en épocas donde el encendido se fue al subsuelo y en las pantallas solo funcionan los freaks y los monstruos.

Por eso el histórico presentador de CNN, Carlos Montero, la eligió como referente de una forma de hacer periodismo en el país y le auguró un gran futuro... en Miami.