El Gobierno hizo oficial este viernes lo que se conoció hace un mes: la adjudicación de áreas offshore cercanas a las Islas Malvinas a la empresa británica Tullow Oil para la explotación de gas y petróleo.

Según informa Ámbito.com, la Cuenca Malvinas Oeste, una de las tres cuencas que ingresaron en la licitación y que linda con las Islas, será testigo de la actividad exploratoria de parte de dos empresas en cinco de sus áreas licitadas: Tullow Oil y la noruega Equinor.

Tullow Oil es adjudicataria de las áreas MLO-114, MLO-119 y MLO-122 (al sur). En las dos primeras, cuenta con un 40 por ciento de participación e irá como consorcio junto a Pluspetrol y Wintershall. En la segunda, tiene un 100 por ciento de participación.

De acuerdo con una investigación del Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), la secretaría de Energía le otorgó el control de la cuenca que rodea a las islas a empresas británicas que trabajaron ilegalmente para el gobierno kelper.

Vistos los hallazgos de las empresas que con total seguridad ganarán las áreas (se convertirán en titulares del derecho de exploración y eventual explotación), su país de origen y lo acontecido específicamente en la Cuenca Malvinas Occidental, el Observatorio afirmó que el presidente “Macri consolida la ocupación británica en el Atlántico Sur” y que la “adjudicación de áreas a las empresas Tullow y Equinor deberá ser tipificado como delito de Traición a la Patria”.

Según informó oportunamente OETEC la empresa británica Tullow Oil operó 7 licencias otorgadas por los kelpers en la Cuenca Malvinas Sur en 2007, licencias que terminaron en manos de Rockhopper, la británica punta de lanza del pillaje petrolero (a punto de comenzar la producción comercial de crudo en la Cuenca Malvinas Norte).