Es una tradición tan argentina, que cualquiera diría que 'Milan' es una ciudad de nuestro país. Pero no. Lo cierto es que la milanesa tiene un origen muy antiguo que se remonta hasta la época medieval. 

Hay registros de la Iglesia ya en el Siglo X, que dan cuenta de un plato especial, de carne apanada. Según el investigador Giovanni Fancello, de la Asociación Italiana de Gastronomía Histórica, "la cotoletta se come desde siempre. La preparación de carne empanada está documentada ya en la cocina medieval, y el hecho de empanar era un procedimiento muy común en esa época".  Entrevistado por la BBC el historiador dijo que "en el menú de un almuerzo ofrecido por un abate en el año 1134 para la fiesta de San Sátiro, aparece entre los nueve platos servidos el Lombos cum panitio. Es decir, lomos de carne empanada".

Como no puede ser de otra manera, se sospecha que la carne apanada cocinada en aceite viene junto con los migrantes italianos. Y como suele pasar con las tradiciones que van y vienen, cada lugar les da su propio estilo.

De hecho, la famosa 'milanesa napolitana' no viene de Nápoles ni de ningún lugar de Italia, sino que se preparó por primera vez en la ciudad de Buenos Aires, en el restaurante Napoli, que se encontraba cerca del mítico Luna Park. 

Y entonces, ¿por qué el 3 de mayo fue elegido como el el día de la Milanesa?. La razón se enmarca en la historia reciente, en la fuerza de las redes sociales y las ganas de los restaurantes de tener una razón para promocionar sus platos. 

Hace unos años, se estableció entre usuarios de Twitter que el 3 de mayo sea el día de la milanesa y eso fue todo. Nadie nunca más se lo discutió. Y si bien todavía no es oficial, confiamos que pronto el manjar argentino tenga su lugar formal en el calendario. A fin de cuentas, lo que importa es comer. Comer milanesas.