Las detenciones  de diez sindicalistas de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) de Bahía Blanca se llevaron a cabo durante procedimientos simultáneos realizados en las primeras horas del jueves y ordenados por el fiscal Gustavo Zorzano.

Los gremialistas- de los cuales todavía cuatro se encuentran prófugos- son investigados por asociación ilícita y extorsión a raíz de una denuncia presentada por varios empresarios del sector y por la propia gobernadora María Eugenia Vidal.

Entre los apresados, se encuentra Humberto Monteros, máximo referente local del sindicato. Monteros fue detenido en su vivienda de la localidad balnearia de Monte Hermoso y en su poder tenía tres valijas con 5.252.000 pesos y USD 100 mil.

 

 

Parte del dinero incautado hallado en la casa de Monteros

 

También se realizaron otros operativos en Coronel Suárez, sumando un total de 19 allanamientos simultáneos. Julio Conte Grand, procurador bonaerense, informó que se confiscó "una serie de efectos que es la base para la continuidad de la investigación, que tiene como objetivo llegar a la conclusión de la efectiva comisión del delito de extorsión, que prevé penas de hasta 20 años para las personas involucradas".

 

 

Armas incautadas
Armadas incautadas

 

Desde la conducción de la UOCRA nacional aseguraron que la seccional de Bahía Blanca había sido intervenida el año pasado por Ricardo Rodríguez y las personas detenidas ya no ostentaban la representación gremial. 

El secretario adjunto de Monteros, José Burgos, fue denunciado públicamente  por Vidal en septiembre pasado, cuando la mandataria lo acusó de frenar las obras de refacción de cuatro rutas en el sur de la provincia de Buenos Aires.

El fiscal general de Bahía Blanca Juan Pablo Fernández aseguró que en la investigación se determinó que Burgos y Monteros lideraron un asociación ilícita que extorsionaba a empresarios del gremio de la construcción.