En una muestra más de que el Gobierno no está dispuesto a transparentar sus decisiones, el Ejecutivo puso a un exgerente de las empresas de Nicolás Caputo como responsable del área destinada a la "privatización" de la obra pública, es decir, la subsecretaría de Participación Público-Privada.

El flamante funcionario es José Luis Morea, quien pasó de ser jefe de Asesores de la Unidad Secretario dentro del Ministerio de Finanzas, que conduce Luis Caputo (primo de "Nicky") a tener a cargo la ejecución de los convenios que se firmen entre el Estado y las empresas privadas.

Morea, antes de llegar al gobierno con el macrismo, se desempeñó como gerente en Sadesa y Central Puerto, dos firmas ligadas al sector energético. De hecho Central Puerto SA obtuvo una licitación de casi 500 millones de dólares para la construcción de centrales eléctricas en el Interior del país, según informó el Ministerio de Energía.

La subsecretaría que encabeza este joven exgerente forma parte de una ley sancionada a fines del 2016, en la que se establece que el sector privado ponga parte de los fondos para la realización de las obras públicas, a las cuáles se les otorga su explotación por un determinado período.