"Lo miré a usted y me acordé del hermano de (Agustín) Rossi y se me vino a la cabeza las coimas, fue un lapsus", dijo Elisa Carrió en el Congreso en el recordado fallido que tuvo la diputada cuando intentaba explicar por qué le había pedido a la clase media que diera "propinas y changas".

 

Dejando de lado la parte del fallido y las verdaderas razones, lo cierto es que 'Lilita' finalmente hizo avanzar su 'lapsus' el viernes pasado cuando radicó una denuncia contra los hermanos Rossi por "tráfico de influencias". 

 

La denuncia, que fue radicada en la justicia federal, acusa al dipuado Agustín Rossi, titular del bloque del FpV y exministro del Interior durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, así como su hermano Alejandro, quien también fue diputado nacional; al exministro de Planificación Federal Julio De Vido de haber cometido presuntos delitos de corrupción con los subsidios al transporte público. 

 

Alejandro Rossi es uno de los dueños de Autobuses Santa Fe SRL, que es, según informó el diario Clarín, el quinto holding de transporte urbano a nivel nacional.

 

El hermano del autoproclamado candidato a presidente por el kirchenrismo, empezó manejando una empresa de colectivos en Rosario que luego, según informó el periodista Nicolás Wiñazki, se expandió a Córdoba, Neuquén, La Pampa, localidades de Buenos Aires y Santa Cruz. 

 

Para la diputada de la Coalición Cívica, Agustín Rossi, pudo haber usado su influencia como ministro del gabinete de Cristina, para tráfico de influencias, lo que implica un delito. Alejandro Rossi y sus socios, habrían recibido más de mil millones de pesos en subsidios para sus compañías de colectivos.

 

"Se trata de una asociación ilícita creada para la construcción de una fortuna falsa, a través de los subsidios del transporte, por medio de varias empresas y el uso de un fideicomiso", explicó al respecto Elisa Carrió consultada por ese mismo medio.