En la inauguración del hospital penitenciario de Lomas de Zamora el Presidente aprovechó para distinguirse de sus adversarios en cuanto a la rehabilitación ser refiere.

Las palabras fueron claras y contundentes y dejaron en claro cual es la idea del mandatario para poder recuperar a los que cayeron en el delito para volver a hacerlos útiles para la sociedad y para ellos mismos.

Al comenzar el discurso Alberto aclaró que sería breve porque temía que se deshidrataran a lo que el gobernador Axel Kicillof, de visible buen humor, le comentó que de todos modos estaban en un hospital, a lo que el presidente respondió con una sonrisa.

Se ve que la cercanía de la llegada de la vacuna los tiene de buen humor.

 

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