“Me demoré en llegar, tuve casi una hora de charla con el presidente de Francia; una charla espléndida, en la que hablamos de Lula, de Bolivia, de Chile, de todos los problemas de la región...”, dijo el presidente electo Alberto Fernández al iniciar su discurso en la cumbre del Grupo de Puebla.

“Le dije que con Lula libre soplan otros vientos en Brasil”, continúo el presidente electo, que además criticó el sistema judicial y consideró que la región vive un momento de cambio. “Volveremos a poner de pie a América Latina”, destacó.

En ese marco, el líder del Frente de Todos remarcó que "los mejores vínculos políticos nacen de los mejores vínculos personales" y celebró la liberación del ex presidente de Brasil.


Según trascendió, en el diálogo con Fernández, Macron se refirió al enrarecimiento del vínculo con Brasil debido a las fuertes críticas que el presidente de ese país, Jair Bolsonaro, lanzó contra Alberto Fernández: el mandatario francés se dijo preocupado por la posibilidad de que el brasileño rompa el Mercosur.

En ese sentido, el presidente electo remarcó que "la unidad entre Brasil y Argentina es indisoluble". "Nada lo va a romper. Es el eje de la unidad de América del Sur. Debemos trabajar mucho para que esa unidad nunca se doble, nunca se rompa", añadió.

Respecto a la conformación del bloque regional progresista, Fernández subrayó que "vivir en un continente más igualitario no es una utopía".



"El Grupo de Puebla va a ser la voz que se levante ante el mundo para contar lo que pasa en América Latina y de donde salgan los dirigentes que van a volver a poner de pie la América Latina que soñó Artigas, O´Higgins, San Martín, Bolívar, Sucre. Los grandes hombres no sólo nacieron en el Siglo XIX, también nacen en el Siglo XXI", finalizó.