El Presidente reconoció que equivocó su percepción sobre la intervención a la cerealera Vicentin. "No soy un loco suelto, no ando con una chequera de expropiaciones. Pensé que iban a salir a festejar", dijo, y al mismo tiempo reconoció que realizó una mala evaluación sobre la reacción social. "Me equivoqué. Pensé que estaba más asumida la situación de crisis", agregó en diálogo con FM La Patriada.

Fernández aseguró que hizo una revisión sobre la presentación que hizo del día que anunció la intervención y expropiación de la empresa. "No pasó, empezaron a acusarme de cosas horribles. Digo que me preocupa lo que está pasando con la principal exportadora oleaginosa del país y me dicen que soy un chavista que quiere expropiar. Si quisiera expropiar, no expropiaría una empresa en quiebra, sino una cerealera floreciente", sostuvo y ratificó que aún espera que "alguien traiga una mejor solución".

Además Alberto contó que Gustavo Nardelli, directivo de la empresa, fue quien le pidió que intervenga. “Me dijeron que no podían más." "El señor Nardelli me dijo a mí, tengo testigos, ´desde el 4 de diciembre perdí mi empresa, ya no la puedo levantar´".

Sobre las críticas recibidas, consideró que es “muy respetuoso de la propiedad privada. Pero el Banco Nación también es propiedad privada y le deben $20.000 millones”. También explicó que no tiene problemas con Vicentin y que ojalá la empresa “no hubiera tenido este problema y nadie se hubiera metido”.