En la noche del sábado hubo dos encuentros filosóficos. El primero organizado en el CCK por el Gobierno y el segundo autoconvocado por filósofos que se reunieron a debatir y pensar en la sede de Télam para repudiar los despidos ordenados por el Ministro Hernán Lombardi. El escándalo se produjo en el encuentro "oficial" cuando un grupo de expositores invitaron a los delegados de Télam para a exponer su situación y la funcionaria del Ministerio de Cultura Marcela Boeris dio la orden de apagarles el micrófono.

La intervención colectiva en el espacio denominado "Ágora del Diálogo", arrancó con una declaración firmada por muchos de los expositores que llegó a ser leída por el filósofo Diego Singer. Luego le pasaron el micrófono al periodista Juan Rapacioli. uno de los despedidos de Télam, y mientras él hablaba surgió la orden de apagarle el micrófono dictada por la funcionaria macrista. Más tarde éste y otros trabajadores lograron recuperar la palabra pero dentro de las salas donde los expositores realizaban sus intervenciones. 

 

Declaración completa firmada por los siguientes varios expositores invitados a "La Noche de la Filosofía" (Ezequiel Adamovsky, Pablo Alabarces, Lucía Alvarez, Alejandro Boverio, Esteban Buch, María Carman, Diego Escolar, Luis Diego Fernández, Gabriel Noel, Gustavo Romero, Maristella Svampa, Diego Singer, Darío Sztajnszrajber, Horacio Tarcus, Pablo Wright"):   


"EN SOLIDARIDAD CON LOS Y LAS DESPEDIDO/AS DE LA AGENCIA TELAM

Los y las abajo firmantes, conferencistas invitados/as a La Noche de la Filosofía 2018, deseamos manifestar al público lo siguiente:

-Que nos causa una profunda preocupación participar de un evento que se presenta como celebración del pensamiento y de la pluralidad de ideas en un contexto marcado por políticas públicas que apuntan en un sentido exactamente opuesto.

-Que vemos con gran inquietud la reiteración de medidas que refuerzan el discurso único y el monopolio de la palabra mediante el fomento de la concentración de medios de comunicación, el direccionamiento de la pauta publicitaria a los sectores que ya dominan el mercado y la persecución de aquellos y aquellas periodistas que son críticos y críticas del gobierno actual.

-Que nos resulta una decisión francamente autoritaria el despido de 354 trabajadores de la agencia de noticias Télam por motivos políticos, tal como los explicaron las autoridades responsables de la medida. Aunque la gestión actual utilice sistemáticamente la ya desgastada coartada de la “herencia recibida”, estos despidos son producto de una creciente presión hacia la homogeneización política, tal como lo aceptara el mismo director de la Agencia, Rodolfo Pousá, al recriminar a los y las despedidos/as “mantenerse con un perfil muy ideológico”. Pero también entendemos que son el resultado de una política de ajuste presupuestario sobre el sector público, hoy reforzada por las condiciones impuestas por el FMI.

Recordemos que, mientras se producían los despidos, el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, dio la bienvenida a una "nueva agencia" y afirmó: “Hoy ganó el periodismo y ganaron los ciudadanos”. Al hablar sobre los despidos, en declaraciones posteriores en un programa de televisión, aludió de manera oportunista a La noche de la filosofía, afirmando que había que “poner razón a la pasión”.

Los y las abajo firmantes estamos convencidos y convencidas de que, en el actual contexto, poner “razón a la pasión” exige en primer lugar expresar nuestra solidaridad con los 354 trabajadores/as despedidos/as de Télam y exigir su inmediata reincorporación, así como el fin de toda otra política tendiente a empobrecer y limitar la libertad de información y el debate público, políticas reñidas con cualquier pretensión democrática y republicana.

Ezequiel Adamovsky, Pablo Alabarces, Lucía Alvarez, Alejandro Boverio, Esteban Buch, María Carman, Diego Escolar, Luis Diego Fernández, Gabriel Noel, Gustavo Romero, Maristella Svampa, Diego Singer, Darío Sztajnszrajber, Horacio Tarcus, Pablo Wright".