Bello: una Fundación trucha que lleva su nombre y apellido. El problema de la “corrección política” no consiste en admitir las injusticias de la vida. El desastre que dejo Macri no se cura con cambios incrementales, sino con una metamorfosis radical. Si no corremos el riesgo que digan de que cambio algo para que nada cambie. Así Algunos comenzamos a sentirnos mal, y somos los que estamos a favor del Gobierno, bancando y creyendo que debe y puede pisar el acelerador un poco más.

Según el psicoanálisis, todas las relaciones son sexuales, ya sea política, social o económica, los agente ocupan una posición sexual que es la de un hombre o una mujer. Ver a Macri presentando su Fundación…en una expresión extrema de narcisismo patológico es indignante y violatorio. Dicen que para amar a los demás, debes amarte a ti mismo. -¿De verdad?- Aplícaselo a Macri.

El conocido lema “se tu mismo” en Macri sería como aconsejarle: “sigue siendo embustero, estafador y mafioso, en forma cínica e hipócrita”. -¿Qué es lo principal de Macri?-, la venta de su imagen idealizada, la relajada auto identificación y auto aceptación que convirtió a un bandido en presidente, de manera sutil e imperceptible... La Fundación Macri… Una sinrazón.

Solo esperemos y saldrán las promotoras de amarillo a vendernos el “kit de consentimiento afirmativo”. Lo único que falta es que lo repartan por las calles en una bolsita de tela con un condón, un bolígrafo, caramelos de menta y un contrato que afirme que todo lo que hizo ese truhán lo hemos consentido libremente.

Pero lo que vemos no es más que el miedo que tiene Macri a que se descubra su verdadero “yo”, el que lo acosa y lo perseguirá eternamente, para siempre.  

Dijo: “El daño causado sobre los alumnos es imperdonable y tal vez irreparable”, quien durante su mandato redujo el presupuesto de educación en 35%-la reducción de los fondos se produjo mediante dos procesos: la decisión política de ajustar el gasto público y la reducción del PBI-, y terminó con menos escuelas que las que tomó, sin cumplir con la promesa de la creación de 3.000 jardines de infantes-solo hizo comparativamente un 20%-, la pobreza cero, los trabajadores que no pagarían mas impuesto a las ganancias y tantas otras falsedades.

Lo que pudiera ser un daño irreparable es el desastre en que dejó el país “La Fundición Cambiemos”, rústico inculto personaje que redujo la valuación de las empresas argentinas al 50% en dólares.

DESTRUCCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL

No comprenderemos adecuadamente las causas de los problemas económicos actuales sin hacer un análisis de los cambios políticos producidos entre 2015-2019, que han jugado un papel sobresaliente. Un nuevo intento de la restauración conservadora se instaló en el país en el 60 aniversario de la “revolución libertadora”. Es un hecho significativo que coincida tanto apellido (Macri, Pinedo, Prat Gay, Lacoste, Sturzeneguer, Peña…), descendientes de “funcionarios próceres” de 1955-1962, 1966-1973, 1976-1983, en forma consistente con los resultados obtenidos.

La política económica de Juntos por el Cambio produjo una recesión solo comparable a la de los peores años de la crisis 1999-2001. Las rebajas de las retenciones desde comienzos de 2016 desfinanciaron al Estado siendo perfeccionadas con un aumento del gasto exorbitante que requirió exuberante financiación durante los primeros dos años. A partir de 2018 se incluyeron un sinnúmero de devaluaciones del peso, una fuerte restricción de la oferta monetaria y la reducción del gasto público, generando el insólito resultado de disparar en lugar de contener el nivel de inflación. La recaudación tributaria cayó como consecuencia de la recesión 2016,2018 y 2019, e incluyendo los intereses pactados por un financiamiento extravagante, dispararon el déficit fiscal y cuasi fiscal, en lugar de equilibrarlo. La consecuencia fue el default-reperfilamiento-.

Prácticamente no existen precedentes en un periodo presidencial-desde la vuelta a la democracia-en que se haya alcanzado un nivel de desorganización económica de tal magnitud. Por enésima vez en 60 años la misma estrategia-aunque tácticamente desordenada y trastornada-pretendió desarticular definitivamente al movimiento obrero-no solo metiendo presos e intentando enterrar emblemáticos delegados gremiales-reinstalando los mecanismos de poder economico financiero y la distribución del ingreso vigentes antes de la existencia del peronismo. Quebrar la industria como desde 1976 (sin industria no hay sindicatos) asentar la economía nuevamente en el sector agropecuario exportador, los organismos multilaterales de crédito, y el sistema financiero internacional, sumada a la mayor especulación financiera de todos los tiempos-las LEBACS y las LELIQS-. Los resultados fueron calamitosos. El PBI y el PBI per cápita cayeron 5% y 11% acumulado respectivamente, regresando el PBI deflactado en dólares a los niveles de 1999, es decir, 20 años de retroceso. En 2019 se estimaba que la capacidad productiva estaba inutilizada en alrededor del 50%, y el desempleo se ubicaba alrededor del 10%. La fuerte contracción de la demanda, mas la devaluación y la restricción del crédito externo e interno, colocaron a gran número de empresas en una situación insufrible.

La insipiente recuperación de la actividad industrial de los últimos meses no sería importante si omitiésemos que en julio de 2016 Massalin Particulares cerró su fábrica en Tucumán, en septiembre del mismo año Yovilar cerró la planta productora de aceitunas en La Rioja. En noviembre cerró la textil Guilford en Comodoro Rivadavia, produciendo 200 despidos. En enero de 2017 Alpargatas decidió cerrar su fábrica de Florencio Varela. En los siguientes dos años y medio se deshizo de ocho de sus nueve plantas, pasando de tener casi 4.000 empleados a solo 700. También en enero de 2017 Banghó cerró su fábrica de computadoras de Vicente López, la que se había inaugurado en 2011. La empresa pasó de 1.000 empleados a 400. Ese mismo mes cerró Cerámica San Lorenzo en San Luis. En febrero de 2017 Pampero cerró su planta textil en Chaco. La Serenísima cesó su planta en Rufino. Puma clausuró su planta en Sanagasta. En marzo Atanor finalizó la actividad de sus plantas de Baradero y Munro. En abril la quesera Magnasco en Santa Fe. En febrero de 2017 Pampero cerró su planta textil en Chaco. En julio de 2017 cerró la fábrica de fideos Manera, de Bahía Blanca, que llevaba 90 años de producción. En agosto finiquitó la autopartista Plascar, de Córdoba, despidiendo a sus 250 trabajadores. En septiembre de 2017 el grupo multinacional Aliaxis se fue de la Argentina cesando su fábrica de tubos de plástico Nicoll Eterplast, que se encontraba en La Tablada y empleaba a casi 200 operarios. Ese mismo mes Adidas efectuó 124 despidos en su planta de Esteban Echeverría. En octubre de 2017 cerró la textil Rolmen. En noviembre la química alemana Lanxess acabó con su planta en Zárate. La Serenísima su planta de Las Varillas (Córdoba). En enero de 2018 cerraron la planta de Ilolay en Santa Fe. La fábrica de plásticos Bopp en Campana. En febrero de 2018 BGH cerró su planta de Tucumán y Dulcor su planta aceitunera en Catamarca. Ese mismo mes cerró la histórica fábrica de medias Ciudadela, que funcionaba desde  1949. El gobierno nacional cerró Fanazul, la planta de Fabricaciones Militares en Azul. En marzo de 2018 la química Room and Haas, de la estadounidense The Dow Chemical Company cerró su planta en Zárate. En Catamarca clausuraba la tradicional fábrica Barbero, con más de tres décadas de historia.

En abril de 2018 Carrefour inició un proceso que derivó en el fin de varias sucursales y cientos de despidos en los siguientes meses. También en abril cerró la fábrica de electrodomésticos Mabe, en Haedo, dejando caso 200 trabajadores en la calle.

En mayo de 2018 Mirgor cerró una de sus fábricas de celulares en Tierra del Fuego, mientras que San Luis Cannon Puntana despidió a 100 de sus 130 empleados. En junio cerró la panificadora Maitén, de Chacabuco, proveedora de Don Satur. En julio de 2018 cerró la fábrica de plásticos Chemton en Moreno. En agosto la planta de Adidas en Esteban Echeverría, donde sólo quedaban 47 obreros de los 600 que tenía en 2016. También en agosto, el gobierno nacional despidió a 101 trabajadores de las fábricas militares de Córdoba.
En septiembre de 2018 Freddo cerró su fábrica de helados para “reconvertir el negocio”. En octubre Renault cerró Metalúrgica Tandil y despidió a más de 100 empleados, y
Canale cerró su planta en Llavallol, que tiempo después sería reabierta por sus trabajadores como cooperativa. En noviembre de 2018 Acindar cerró su planta en Rosario, despidiendo a todos los trabajadores que quedaban. La brasileña Paquetá cerró su planta en Chivilcoy, donde fabricaba Adidas y trabajaban casi 400 personas. Eyelit cerró su planta en Catamarca y Sancor en Bahía Blanca. En abril de 2019 cerraron la planta de biodiesel de Viluco, en Santiago del Estero, la fábrica de envases de plástico Consevik, en el Parque Industrial Pilar, y la textil Alter Saic, en Chubut. Otros 400 despidos en total. En mayo de 2019 Arcor-que perdió por primera vez en casi un siglo-cerró una de las plantas de La Campagnola en Mendoza. La italiana Brembo cerró su fábrica de frenos en Barracas. Brembo a su vez le proveía a Ford para el Focus, que dejó de producirse en la planta de Pacheco. Otros 300 despidos. En junio de 2019 el fabricante de motos Zanella cerró su planta en Mar del Plata. Puma cerró su planta en Chilecito, y en Catamarca cerró la planta de Finpak, que producía termotanques para la marca Rheem. Estas son sólo 50 de las empresas que se fueron o cerraron sus puertas durante el periodo de Gobierno anterior, sin mencionar la infinidad de suspensiones, vacaciones adelantadas, reducciones de turno y otras formas de ajuste. Y la pandemia del COVID-19 llegaría después... (Fuente de empresas y fechas: JavierProfeRomero/posts Facebook).

¿Cuál será la respuesta de los poderes públicos frente a tal ignominia? - ¿Cuánto tiempo más seguirán encubiertos los cuatro años que eclipsaron a la mismísima década infame?