Tras practicarse una doble mastectomía -quitarse las glándulas mamarias- e implantarse sendas prótesis, la actriz norteamericana Angelina Jolie decidió intervenirse quirúrgicamente para que le extirpen sus ovarios y trompas de falopio. Lo contó en el diario The New York Times en una columna de opinión bajo el título de "Diario de una cirugía".



La razón, claramente, no fue estética, si no para prevenir de manera drástica la posibilidad de tener cáncer en el futuro. No es un berretín de rico si no la respuesta a una realidad: en su familia murieron de de cáncer su mamá, su abuela y una tía. Por decisión propia Angelina no podrá tener hijos en el futuro. Anticipó su menopausia. Tiene 39 años y 6 hijos: 3 propios y 3 adoptados. Hasta ahí, los hechos.



Las interpretaciones son varias. Las redes sociales y columnas de opinión se multiplican por estas horas en todo el mundo. Se aborda la problemática desde distintas aristas. Aquí un pequeño punteo de las “críticas” más recurrentes.



1. está aburrida y no sabe qué hacer. De ahí se desprenden miles de “chistes”, como que estaría pensando en sacarse los ojos ante la posibilidad de quedar ciega. Lo cierto es que nadie se sorprendería si se hubiera decidido extirpar el apéndice o las amígdalas. Los ovarios son un tema que genera debate. Como si alguien más que Jolie pudiera decidir sobre qué hacer con su cuerpo. El debate acerca de la operación preventiva de la actriz posee argumentos similares, pero de menor intensidad, a los esgrimidos para que las mujeres no puedan abortar legalmente.  



2. juega a ser dios. Acá el segundo argumento que se relaciona con el desarrollo anterior. Las ligas antiabortistas reducirán la vida a la 11ª semana anterior a tener sexo sin profilaxis, ya que la discusión versa los mismos tópicos. “Quien es ella para decidir quitarse las trompas”, “todavía no tiene siquiera un indicio de la posibilidad de tener cáncer”. Lo cierto es que incluso siendo cierto que no hay señales de gravedad, Jolie decidió por su cuenta, y está en todo su derecho, y no juega a ser dios, o sí, quién sabe, pero para ello habría que demostrar que dios existe, más arduo aún que esta discusión.



3. lo hace para buscar prensa. Descontamos que no es así, pero de cualquier manera lo interesante del suceso es precisamente la decisión de hacer público el tema y comunicarlo para que la mayor cantidad de mujeres conozcan y se informen, para tomar sus decisiones de la manera más libre. No la convierte necesariamente en una militante pero la repercusión internacional sumado a la excepcionalidad de la decisión permite una discusión pública inédita sobre un tema del que no se suele hablar en los medios de comunicación.



Te parecerá, o no, una mala actriz, una esnob, una chica de Hollywood aburrida, que juega a ser dios o que busca prensa, eso es discutible, pero lo cierto es lamentablemente posee una mutación en el gen BRCA1 que le supone un riesgo del 87 por ciento para desarrollar cáncer de mama y un 50 por ciento de padecer cáncer de ovario.



Cierra Angelina: “Se puede buscar consejo, conocer las opciones y tomar las decisiones apropiadas. El conocimiento es poder".