En 41 páginas, los representantes legales de James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo le reclamaban a un grupo que tributa a Metallica haciendo sus canciones que dejaran de usar el logo, la tipografía y el nombre de la banda estadounidense para promocionar sus shows.

El grupo canadiense Sandman fue víctima de la demanda, pero el líder de la agrupación, Joe Di Taranto, contó que el propio baterista de Metallica Lars Ulrich se comunicó con él para ofrecer las disculpas del caso.

Los músicos dijeron que ni ellos ni su equipo de managers, aprobaron dicha demanda, sino que sus "extremadamente celosos" abogados iniciaron el reclamo extrajudicial. También agradecieron a los canadienses el haber compartido la información para que ellos se enteraran.

"Quieren que sigamos haciendo nuestro tributo con todas sus bendiciones y todo su aprobación. Asi que seguiremos haciendo flamear la bandera de Metallica con orgullo!", advirtió Di Taranto, al tiempo que bromeaba sobre seguir usando el logo con impunidad.

Metallica ha tenido polémicos enfrentamientos por discusiones legales: la recordada protesta en contra de Napster, en 1999, el reclamo de una indemnización a la marca de ropa interior Victoria’s Secret, a la marca de perfumes Neiman Marcus, e incluso en 2012, perdieron la causa contra una ferretería, también canadiense, llamada Metallica Manufacturing.