Ozzy nació un 3 de diciembre de 1948 en Birmingham, Reino Unido, en una zona fabril donde tuvo una infancia pobre en la que llegó a estar sin comida durante un año.

En aquel momento nadie sabía que el hombre se convertiría en el padre de un estilo musical que sería multitudinario en todo el mundo: el metal.

Conocé las 10 locuras más resonantes que Ozzy hizo durante toda su carrera y su etapa más mediática:

Comer un murciélago ¡vivo!

Es una de las anécdotas más conocidas de Ozzy. Resulta que en 1982 el cantante estaba en medio de la gira Diary of a Madman, cuando de repente cayó un murciélago atolondrado por los focos del lugar. Ozzy pensó que era un muñeco de plástico que habían tirado desde el público y le arrancó la cabeza. Luego de eso, le dijo a su asistente: "¡Es real, es real!", y le dieron una inyección antirrábica.

Intento de asesinato a un sacerdote

Cuando era joven, Ozzy y su primera esposa tuvieron la visita de un sacerdote de la iglesia a la que asistían. Pero todo se complicó cuando Thelma le ofreció al párroco un pedazo de pastel sin saber que Ozzy le había puesto altas dosis de hachís. El hombre lo comió y casi muere por la intoxicación.

Palomas sin cabeza

Durante una fiesta de presentación de Ozzy en Epic Records, el músico se presentó completamente borracho y drogado, con dos palomas en el bolsillo (con el fin de liberarlas durante la fiesta). Una voló, pero la otra no sufrió la misma suerte. Ozzy la agarró con ambas manos, la llevo a la boca y la decapitó frente a todos.

El tiburón asesino

Fue el guitarrista de Sabbath, Tommy Iommi, quien recordó que en una de las giras, Ozzy fue a comprar un tiburón muerto, lo llevó al hotel y lo lanzó contra las ventanas. Luego pintó las paredes con la sangre del tiburón y dijo que sólo lo hizo porque estaba aburrido.

¿Quiso matar a Sharon?

Un día cuando corría el año 1989, Ozzy estaba como siempre bajo los efectos del alcohol y la droga, e intentó ahorcar a Sharon, su esposa. Según los informes policiales, el cantante le habría dicho: "Hemos decidido que tienes que morir", aunque luego su mujer no dejó que levantaran cargos contra su marido.

De gira con los Crue

Una de sus grandes y más desagradables anécdotas surge de una de las giras junto con Mötley Crue, con quienes se la pasaban tomando cocaína en su micro de gira. Cuando llegaron a Lakeland, Florida, el autobús los dejó en la puerta del hotel donde se hospedarían. En el libro The Dirt, libro que habla de la historia de Mötley Crue, cuenta que Ozzy metió un billete de 100 dólares en su ano y comenzó a ofrecérselo a todos los que estaban en el lugar. Pero en un momento una mujer le dijo que era un grosero, y fue ahí cuando le robó su cartera y salió corriendo hacia la pileta del hotel, donde se puso un vestido que encontró dentro del bolso. La anécdota no termina ahí. Nikki Sixx de los Crue cuenta que allí le pidió el cilindro donde esnifaban cocaína, lo llenó con una fila de hormigas, y las aspiró por la nariz ante la mirada atónita de todos los presentes.

Meando el Álamo

Hay un monumento histórico en Texas llamado El Álamo. Resulta que en 1982 Ozzy estaba de gira y, como siempre, ebrio y no tuvo mejor idea que bajar a orinar en este monumento histórico. Fue detenido por la policía y sentenciado a unos días de prisión, además de prohibirle la entrada al lugar por 10 años.

Los autotatuajes

A finales de los '60, Ozzy con 18 años cayó preso tres meses por haber robado un televisor. Durante su estadía en prisión se tatuó dos caritas felices, una en cada rodilla, con una aguja de tejer y algo de líquido pulidor. Luego Ozzy se tatuaría su conocido sobrenombre en los dedos de una mano.

Ozzy contra los satánicos

Todavía con Black Sabbath cuando corrían los '70, una congregación satánica decidieron acampar afuera de la habitación del hotel donde se ospedaba el cantante, encendiendo velas y entonando cantos satánicos. Para deshacerse de ellos, Ozzy salió del cuarto y sopló todas sus velas al cántico del 'Feliz Cumpleaños'.

La familia Osbourne

Sin duda, una de sus máximas locuras, fue la de hacer un mega reality show sobre su vida y la de su familia. "Por supuesto que me arrepiento de haber hecho ese maldito show. No quería ser el maldito rey de la televisión. No me hice el rey del rock para leer el reporte del tiempo", dijo a la revista NME. Lo cierto es que por esa razón, Ozzy estuvo a punto de declararse en bancarrota.