Se trata de otro caso de acoso sexual en el ámbito del rock. Después de las diversas denuncias contra Cristian Aldana, de El otro yo, los integrantes de La Ola que quería ser Chau, Cielo Razzo y recientemente Onda Vaga, hace pocos meses también comenzó a sonar el nombre de Babasónicos.

Así lo revelaron dos chicas que se animaron a dar sus nombres y apellidos de forma pública, quienes vivieron un episodio traumático luego de asistir a un show de la banda con una tercera amiga. Una vez finalizado el concierto, un asistente de los músicos les preguntó si querían conocer a los integrantes, a lo que ella respondieron que sí.

"Los de la banda nos tiraban onda -dos de nosotras teníamos 18 años y una 17-", contó Florencia Pensa, una de las denunciantes del hecho.

"Cuando otra compañera saludó al cantante de Babasónicos -Adrián Dárgelos-, él le dijo: “hermosa, apoyame todas esas tetas´. En un momento nos empezamos a sentir incómodas, porque nos dábamos cuenta de la situación: Adrián también entró con una mujer al cuarto. En Club Zone, un hombre invitaba a chicas y a mujeres a ‘subir y conocer a la banda’, pero cuando estabas ahí el clima era otro", detalló Florencia en declaraciones a la agencia Paco Urondo, señalando que "se promovía que consumiéramos alcohol, drogas, y tuviéramos sexo con los integrantes de la banda, cuando algunas eran menores de edad".

 

 

Tras ser consultado por lo sucedido por el medio español El País, Dárgelos dio una insólita respuesta en un intento por defenderse. "Yo tengo una trayectoria enorme sobre que soy homosexual, y yo tampoco me defendí de eso. ¿Tengo que defenderme ahora de cosas que tampoco pasaron?", soltó.

"No se puede ir y tirarle a cualquiera una bola de basura. Tienen que hacer causas legales para comprobarlo porque si no, no es serio con el tema, no es serio realmente con lo que reclama el feminismo", continuó, agregando que se trata de “una mentira incontrastable y “fantasía del imaginario de rock de cine”.

Sin embargo, la sensación que les quedó a las chicas fue completamente diferente. "Desde ese momento nos dejó de gustar Babasónicos, porque nos había parecido rara la situación. Si bien en ese momento éramos chicas y no entendíamos bien qué era lo que había pasado, sí nos dimos cuenta que algo no había estado bien. Nosotras éramos chicas, Macarena todavía tenía 17 años, era menor de edad, y nosotras 18 años. Y habíamos estado hablando con hombres que tenían alrededor de 40 años -la edad de nuestros padres- que se nos habían insinuado sexualmente y que nos habían incitado a consumir drogas. No habíamos caído en la cuenta de eso. Si bien algo nos parecía mal, no sabíamos qué era. Ahí decidimos dejar de escucharlos. Porque no nos gustaba nada de lo que había pasado, nos incomodaba. Y no quisimos volver a verlos", concluyó.