La semana pasada escribí una esforzada pero quizás incompleta crítica sobre los clásicos del rock, y por eso, los que más se lucieron, como siempre, fueron los comentaristas a través de las redes sociales.

Ingeniosos, sutiles, elevados, lúcidos, originales, creativos, punzantes, aguerridos, siempre agazapados en el teclado y listos para la réplica contundente y triunfal. Gracias a todos por desasnarme en el camino. Mi hijo no para de repetir “Cuando sea grande quiero ser comentarista de Facebook”. ¡Un Macaya Marquez del Face en la familia!

Bien, vayamos a lo de hoy: Federico Moura nos convocaba a salir de nuestro agujero interior. “A la vida hay que hacerle el amor” o “jugar con la imaginación sin tener que pedir perdón”, y yo convoco a salir del placard musical y a “escuchar la música que te gusta sin tener que pedirle permiso a nadie”.

En tu ámbito rockero todos te miran con aprobación si ponés una de Riff o de Zeppelin, pero hay otros temones que tu amigo de campera de cuero y voz gruesa reprobaría al instante, tildándote de débil, como mínimo.

Estoy dispuesto a defender a capa y espada, y por qué no, a irme a las manos, por las canciones que presentaré a continuación.

IN MY DREAMS (Reo Speedwagon)

Admito que el look de la banda es muy 'yankilandia', infaltable el aro de básquet y todo eso. Los rulos y la camisa del frontman son muy discutibles y no entiendo por qué es tan pedante el baterista, pero esta tonada es una caricia. La parte del final cuando canta “oh, oh, oh, oh, only in my dreams”, hace que cualquier macho peludo y transpirado dude de su sexualidad.

AFRICA (Toto)

En esta vamos a estar todos de acuerdo. Es raro, porque en los pasillos, todo el mundo reconoce que África es un temazo, pero…¿quién se anima a gritarlo a los cuatro vientos?. Daría cualquier cosa por poder cantar bien ese estribillo, llegando a los tonos altos. Como dijo una vez Roger Hodgson de Supertramp en una discusión con Tom Waits…”Cantar agudo es más de hombres que cantar grave”.

 

QUIEREME MUCHO (Julio Iglesias) 

Hicieron de todo para destruir mediáticamente al progenitor de Enrique. Le inventaron esa historia del perfil maldito, pero él fue al frente con sus melódicos. Prefiero 30 segundos de Julio a toda la discografía de Pier o La Mancha de Rolando.

 

MANIC MONDAY (The Bangles)

¡Shhh!, no le cuentes a nadie, esta canción me puede mal. Adoro cantar la parte de los coritos (en el estribillo, cuando las chicas hacen “ouo”). Esta gema FM la compuso Prince, y por suerte el genio se dio cuenta que era para las Bangles.

 

DOGS IN THE YARD (Paul McCrane, de la película Fama)

El compositor de esta lindísima canción es el pelirrojo que en la peli hace de gay, y también es el del temazo lento 'Is it ok if i call you mine'. Estas canciones que muchos tararean a escondidas son un auténtico mimo al alma.

 

BAILAR PEGADOS (Sergio Dalma)

“Bailar pegados es bailar, igual que baila el mar con los delfines”. Solo con esa frase, Sergio Dalma te está diciendo que el punk murió, y el rock casi casi.