Laura Mesi, de 40 años, profesora de fitness, se presentó en la iglesia del pueblo Lombardía, en Italia, con un vestido blanco y acompañada de 70 familiares para dar el sí en el altar, con la particularidad de que en su casamiento se llevó a cabo sin un novio. Y es que la italiana decidió que lo mejor sería casarse consigo misma en lo que fue una ceremonia sin valor legal ni religioso, pero que el permitió organizar la boda de sus sueños con tarta nupcial de cinco pisos incluida.

“Tengo muchos amigos y una relación estupenda con los hombres. Simplemente me he dado cuenta de que estoy bien conmigo misma y que esta es la dimensión de mi felicidad y de mi realización”, dijo Laura en declaraciones al diario italiano Il Corriere della Sera.

 

 

 

 

Tras una relación fallida que se prolongó durante 12 años, Mesi se dio cuenta que compartir la vida con otro hombre no era lo que la hacía feliz. “Yo deseaba casarme. Pero sola. Conmigo misma”, señaló.

Según contó, casarse consigo misma y convertirse en la “esposa soltera de Italia” no fue nada fácil. “Milenios de tradición nos han transmitido una idea bien precisa del matrimonio. Y yo también estaba condicionada. Mis padres, mis amigas… Todos me daban consejos y me repetían que lo pensara bien”. Sin embargo, ella nunca lo dudó: “con 40 años me he sentido lo suficientemente fuerte para ser yo misma. Y no he querido aceptar que nada ni nadie pudiese decirme como debía vivir y qué debía hacer con mi vida".

 

 

 

 

De todas maneras, Laura no cierra la puerta a una futura relación. “No se trata de una revancha hacia los hombres, pero mi felicidad no dependerá de ellos”, aclaró al diario italiano.

La mujer no es la primera persona que se casa consigo misma en Italia. El pasado mayo, el napolitano Nello Ruggiero también contrajo matrimonio sin una novia: “estoy convencido de que no podré amar a nadie tanto como me amo a mí mismo”.