Patricia Carver y su marido se encontraban en su casa de Calusa Lakes, en Florida, Estados Unidos,  durmiendo tranquilamente cuando él escuchó un sonido en la pileta. 

 

 

Al encender las luces, quedaron estupefactos al ver un caimán de unos tres metros de largo resfrescándose en la pileta de su hogar. Ante el peligro, los dueños de la vivienda llamaron a emergencias que lograron retirar al animal sin hacerle daño.