Sucedió en la localidad inglesa de Clapham, al sur de Londres, donde un hombre que tomaba sol en el jardín de su casa se llevó un gran susto al ver un cadáver cayendo del cielo que impacto a menos de un metro donde se encontraba. 

 El cuerpo sin vida pertenecía un hombre que viajaba como polizón en el vuelo 100 de la compañía Kenya Airways, que viajaba a unos 1066 metros sobre Clapham. Cuando la aeronave se acercó al lugar de destino, el aeropuerto de Heathrow, abrió su tren de aterrizaje, el sujeto salió disparado y aterrizó a 90 centímetros de John Baldock, de 22 años, que se encontraba recostado en una reposera de su jardín.

 

La casa de John Baldock
La casa de John Baldock

 

El impacto dejó un cráter en el suelo de la propiedad. Incluso, un vecino señaló haber escuchado "un golpazo" del otro lado de la medianera. "Primero pensé que era un vagabundo dormido, pero después lo miré bien y había sangre por las paredes del jardín, y su cabeza no estaba en bien estado", dijo al sitio británico The Sun. El cuerpo del hombre estaba congelado y quedó tan "destrozado" por el impacto que hasta incluso fue difícil determinar su sexo.

Baldock quedó en tal estado de conmoción tras lo sucedido que decidió mudarse a la casa de su familia.

 

 

Por su parte, los investigadores descubrieron una bolsa con pertenencias del hombre en la bodega del avión, que viajó ocho horas desde Nairoby, Kenya, hasta Londres, según informó Keniata Citizen TV.