Un abuelo australiano de 70 años, que no reveló su nombre, le pidió a su esposa que le tomara una foto mientras nadaba en el agua de un río en los Territorios del Norte, conocido por estar infestado de cocodrilos, para enviársela a sus 14 nietos.

De todas maneras, lejos de impresionarlos, la imagen no fue muy bien recibida por sus familiares, teniendo en cuenta que se tiró al agua a pocos metros de la carnada de una trampa para cocodrilos, corriendo un riesgo mortal.

 

 

 

 

"La idea era enviársela a los chicos para que dijeran, 'wow, miren el abuelo'", dijo. "Pero creo que pensaron: 'qué tonto es el viejo abuelo, enloqueció'".

El hombre reveló además que pasó momentos de tensión mientras posaba para la foto, ya que su esposa se tomó su tiempo. “Le dije ‘podrías apurarte y apretar el botón’.

"Mi nietos no creen que fui valiente, simplemente pensaron: 'El abuelo se volvió loco'", concluyó.