Cuando la mejor amiga de Taylor Lehman, de 27 años, le presentó a su padre, Kern, de 54, ambos se enamoraron de inmediato hasta tal punto que decidieron casarse a pesar de la gran diferencia de edad.

La pareja, proveniente de Phoenix, Arizona, en Estados Unidos, se conocieron gracias a Amanda, hija de Kern y mejor amiga de Taylor. "Cuando nos conocimos trabajé con la hija de Kern, ella era mi mejor amiga y él estaba casado en ese momento. Al principio pensé que era muy lindo, siempre me atrajeron hombres mayores. Y como yo también le gustaba a él empezamos a coquetear”, señaló la joven.

 

Taylor y Amanda, su mejor amiga e hija de Kern
Taylor y Amanda, su mejor amiga e hija de Kern

 

"Amanda y yo fuimos amigas durante todo un año antes de que yo esté con su papá, por lo que al principio me sentí culpable y muy mal. Pero por suerte con el tiempo ella logró superarlo y sabe que siempre estaré ahí para apoyarla en su vida y con sus problemas”, continuó Taylor.

Taylor confesó que le tomó un tiempo acostumbrarse a los prejuicios y las miradas, pero que ahora aprendió a ignorar a las personas. De hecho, se animó a compararse con una pareja Hollywoodense. “Somos como Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas. Tiene una brecha de edad similar a la nuestra. Ella es morocha y él tiene el pelo blanco, como nosotros, pero Ken es mucho más lindo que Douglas”, dijo.

 

 

Uno de los obstáculos que debieron superar fue la aceptación de ambas familias. “Al principio mis padres estaban un poco preocupados. Mi mamá estaba molesta porque se trataba del papá de mi amiga, pero sabe que siempre me gustó salir con hombres mayores. Pero el tiempo pasó y lo curó todo. Mi familia ya nos visitó y están bien con eso”, explicó Taylor.

Kern y Taylor se casaron en una ceremonia íntima de 25 personas en Cancún, México, el año pasado. "Descubrimos que teníamos mucho en común, pero creo que ninguno de los dos esperaba que nos casáramos. Pensamos que sería algo pasajero, pero después nos dimos cuenta que nos gustaba la misma música y que somos dos almas viejas. Me enamoré de él por su personalidad. Es divertido, extrovertido y nos gusta salir de joda”, señaló la joven.

 

 

Al ser consultada por la posibilidad de tener hijos juntos, Taylor fue contundente: “somos felices con nuestro estilo de vida, ¿por qué lo cambiaría? La verdad que disfrutamos de la libertad de viajar y divertirnos”.

 

 

“Si te hace feliz y haces un click no es asunto de nadie más que tuyo. Y si la gente te quiere juzgar hay que mandarlos al infierno y que se queden en su casa de cristal”, concluyó la joven.