Ocurrió en el parque Disneyland de California, donde el pequeño Ethan corrió a los brazos de su ídolo Pluto, quien lo abrazó tan fuerte que le provocó dolor de espalda, por lo que debió ser atendido por la enfermería del parque.

Si bien allí le dijeron que no tenía ninguna lesión, el menor seguía quejándose. Su madre, sin dudarlo, lo llevó de urgencia al hospital donde lo trataron por una distensión muscular severa.