Floyd "Creeky" Creekmore, oriundo del estado de Montana, en Estados Unidos, el hombre que logró conseguir el récord de ser el payaso de mayor edad en el mundo, falleció a los 98 años debido a complicaciones de una enfermedad cardíaca.


Creeky recurrió a las narices de hule y pelucas anaranjadas en la década de 1980 después de dejar su trabajo como constructor de casas. Fue así que se unió a los shriners, un grupo que realiza presentaciones en circos para recauda dinero para hospitales, y a entretener a nenes enfermos y sanos.

En 2012, el Libro Guinness de Récords Mundiales reconoció a Creeky, entonces de 95 años, como el payaso activo de mayor edad en el mundo. Un ataque cardíaco previo había retirado al malabarista de un acto, pero siguió vistiendo regularmente su atuendo multicolor y sombrero amarillo para deleitar a niños y adultos con trucos de magia y chistes.


Después del fallecimiento de su esposa, Betty Creekmore, de 74 años, Creeky  dejó de actuar, aunque continuó asistiendo a las reuniones de payasos de los shriners.

El mes pasado fue hospitalizado por una infección intestinal y fue dado de alta alrededor de una semana después, pero realmente nunca se recuperó, dijo su hijo Dave Creekmore.

"Mucha gente pasa de largo la vida y nunca se apasiona realmente respecto a algo", señaló Dave. "¡Por Dios!, él tenía una pasión. Él se involucró en ello completamente", concluyó.