Miembros del equipo de Marine Dynamics, que se dedican al estudio de la fauna marina en Sudáfrica, hallaron los restos de un gigantesco tiburón blanco de 4,20 metros de largo que se encontraba casi deshecho producto de las mordeduras provocadas por otro depredador mayor. Otros tres habían sido descubiertos semanas atrás.

Según explicaron los científicos, puede que se trate de una o varias orcas ‘asesinas’. Los biólogos marinos intentan determinar si es la misma cazadora la que está diezmando a la población de tiburones blancos.

 

 

La bióloga marina Alison Towner indicó que los ataques podrían ser atribuidos a un par de orcas que ya tendrían identificadas, a las que nombraron Puerto y Estribor, debido a la inclinación de sus aletas dorsales. Las mismas fueron vistas en Dangerpoint durante el fin de semana, el mismo lugar donde posteriormente se hallaron los restos de sus víctimas.

La mayor preocupación de los científicos es que, además de que las orcas tengan ese inusual comportamiento, en el último tiempo se ha visto reducida la población de tiburones en la zona. "Es preocupante y no sabemos cuánto impactarán en el futuro estos ataques", agregó la experta.

 

 

Desde el Departamento de Asuntos Medioambientales confirmaron que los ataques fueron ocasionados por orcas. "Nunca vimos algo así. Había un agujero enorme entre sus aletas pectorales donde fueron rasgados que permitían ver la cavidad en su cuerpo", señaló Towner.

 

 

Las orcas son superdepredadores en todos los océanos del mundo y las únicas que cazan tiburones blancos de grandes dimensiones. Además, son conocidas por su inteligencia y su habilidad como cazadoras.