Hace tres años, Jean Gomes Chiola escapó de la Penitenciaría del Estado de Alcaçuz, en Brasil, donde cumplía una condena por narcotráfico. Durante todo ese período, la policía no logró dar con su paradero… o al menos hasta el día de hoy.

Después de seguir una pista y conseguir una orden de allanamiento, la policía brasileña entró en una residencia  -a 16 kilómetros de la prisión- en busca del prófugo y, después de revisar todo, se dieron cuenta que “algo andaba mal en el piso debajo de una litera”, según explicó oficial. Fue en ese momento que, al levantar el piso, encontraron a Gomes Chiola en un pequeño espacio.

El hombre de 39 años fue arrestado junto con su hijo, Jean Felipe, de 20, en una incursión conjunta entre la policía militar y civil, que allanaron la residencia.

“Cuando llamamos a la puerta tardó mucho tiempo para que el hijo abriera”, explicó el detective Normando Feitosa a G1. “Esto levantó las sospechas, así que decidieron entrar y hacer una búsqueda realmente exhaustiva”, agregó.

En las imágenes compartidas por la policía se puede ver a Gomes Chiola saliendo por debajo del piso y con las manos en alto en señal de rendición. El hombre fue arrestado de manera inmediatamente.

 

 

El detective Feitosa admitió que nunca esperaban encontrar al fugitivo tan fácilmente y en ese lugar. Según trascendió, Gomes escapó durante una noche en 2015 con otros 35 convictos, al arrastrarse por un túnel de 55 centímetros de diámetro.

Ahora, el hombre se encuentra bajo custodia junto a su hijo y deberá enfrentar cargos de narcotráfico, posesión ilegal de armas y fuga. Ambos deberán presentarse ante el tribunal a fines de este año.