Ocurrió en Buenos Aires, donde una importante empresa de gaseosas debió indemnizar a un empleado con 500.000 pesos por haber perdido un juicio luego de haberlo despedido por llenar la computadora del trabajo con porno.

El hombre estuvo en la compañía durante 22 años, pero luego de bajar material pornográfico en el trabajo, se le comunicó su “despido con causa” alegando que había almacenado "en una computadora y en un servidor de uso común una gran cantidad de archivos -fotos y videos- de contenido pornográfico".

El exempleado llevó su caso a la Justicia, y salió beneficiado porque no solo no se pudo demostrar que él había descargado fotos y videos, sino que se comprobó que una persona podía acceder al sistema utilizando el usuario de un compañero.

Por este motivo la empresa lo tuvo que indemnizar con medio millón de pesos, más los intereses.