Ocurrió en Massachusetts, Estados Unidos, donde Tina Lunn fue detenida luego de fumar en un lugar prohibido. Cuando la policía le preguntó su nombre, la chica inventó uno en el momento para liberarse de la situación.


Fue así que los oficiales se dispusieron a fijarse en la base de datos del patrullero, y se dieron cuenta que el nombre resultó ser de una mujer fugitiva de la justicia con varias órdenes de detención pendientes.


Según informó el Huffington Post, en el momento en que la policía le informaba a la detenida todos los delitos que había cometido, ésta admitió haber inventado el nombre.


Ahora, la detenida es acusada por violaciones agravadas, ya que engañó a la policía utilizando otra identidad. De hecho, la mujer mintió por tener varias órdenes de arresto por tres robos a mano armada y la posesión ilegal de un arma química, según informó el sitio web Boston.


Además de todas las acusaciones, la mujer finalmente fue multada por fumar en un lugar prohibido y por tergiversar información.