Cualquiera que alguna vez haya sido arrastrado a un centro comercial en contra de su voluntad, puede identificarse con estos hombres que esperan aburridos a sus parejas o a familiares con todas las bolsas de las compras.


Muchos de ellos se dirigen directamente al sillón cada vez que entran a un local, donde hasta incluso se quedan dormidos.

La agotadora espera de los hombres cuando acompañan a sus parejas al shopping