Un italiano, cuyo nombre no trascendió, tuvo mucha suerte de salir ileso luego de que una copa de vino se rompiera en el interior de su ano cuando intentaba obtener un mayor placer sexual.

Recién después de dos días, el hombre, proveniente de Milán, decidió buscar ayuda médica porque estaba preocupado por su seguridad a pesar de no sentir dolor alguno. Allí, les contó a los doctores que colocó el objeto de vidrio de 8cm por 6cm para una “simulación sexual”, y que cuando intentó sacarlo se rompió en su interior.

Una radiografía confirmó la presencia de pedazos de vidrio en su recto y la copa de vino apuntando hacia arriba. El paciente, que tiene antecedentes de haber abusado de la cocaína, fue trasladado de urgencia a la sala de operaciones, donde se sometió a una cirugía para extraer todos los restos de vidrio.

 

 

 

 

Si bien los expertos le ofrecieron ayuda psicológica, el hombre se negó y al día siguiente fue enviado a su casa. Después de tres meses logró recuperarse por completo.

“Generalmente, los pacientes que tienen problemas al momento de introducir objetos en su ano luego intentan sacarlos por su cuenta por vergüenza a ir al hospital, pero la mayoría falla y termina en el cuarto de urgencias”, dijo uno de los doctores