Ocurre en Pakistán, Afganistán e India, donde se ha popularizado una nueva tendencia que consiste en fumar escorpiones, lo que hace que se altere el estado de conciencia durante más de 10 horas, según informó la revista Dawn.

La preparación de esta droga es bastante sencilla. El escorpión muerto se pone a secar al sol o se rostiza sobre un carbón caliente. Luego, los trozos del animal se ponen en una pipa y se fuman.

Algunos consumidores mezclan los fragmentos de la cola del arácnido, que posee una concentración mayor de toxinas, con tabaco o hachís.

 

 

Sohbat Khan, un hombre de 74 años que se hizo adicto a esta sustancia, explicó que hay dos fases luego de fumar, una dolorosa donde el cuerpo asimila las toxinas, y otra que calificó de "maravillosa".

"Todo parece danzar. Los caminos, los vehículos, todo frente a mí", describió el hombre que llevaba cinco décadas consumiendo escorpiones.

El doctor Azaz Jamal, del Khyber Teaching Hospital, aseguró que "fumar escorpiones ocasiona pérdida de la memoria a corto y largo plazo".

"El adicto a esta práctica también desarrolla desórdenes de apetito y sueño. Provoca alucinaciones, el estado en el que una persona percibe algo que no está presente", concluyó.