Ocurrió en Bolton, Manchester, en el Reino Unido, donde una mujer recibió una llamada del supuesto secuestrador, quien le advertía que tenía a su novio como "rehén" y que lo dejaría ir si pagaba una recompensa.


Luego de recibir la llamada y una serie de mensajes amenazantes, la novia del secuestrador llamó inmediatamente a la policía para reportar el hecho.


Pero lo que la mujer en realidad no sabía, es que estaba todo planeado por su novio, de 32 años, que pretendía conseguir seguir de fiesta toda la noche sin que su pareja la interrumpiera. "Se trata de uno de los incidentes más insensatos e irresponsables que he visto en mi vida", dijo uno de los detectives del caso.


Después que la mujer hizo el reporte, se abrió una investigación y se buscó al secuestrado casa por casa. Además, se analizaron los datos del celular de donde se realizó la llamada y detuvieron el dueño del dispositivo móvil. De todas maneras, luego de confesar que el secuestrado era su amigo y que todo formaba parte de un plan para seguir de fiesta sin que la mujer los molestara, fue puesto en libertad.


La Policía de Manchester también ubicó al novio fugitivo en una fiesta que se llevaba a cabo en la calle a altas horas de la noche de ese mismo sábado.


El inspector Jo Clawson contó que "la novia del hombre se encontraba totalmente fuera de sí por la preocupación, ella temía que le fuera a pasar algo".


La Policía lamenta la imprudencia e insensatez del novio y sus amigos, ya que fueron utilizados valiosos recursos oficiales y tiempo invaluable que pudo ser ocupado en verdaderas emergencias. Para dejar de gastar recursos en este individuo, las autoridades decidieron no levantar cargos, sólo se lo multó y el caso se registro como una falta administrativa.