Si bien parece una historia sacada de un cuento de terror, esto sucede con el cuerpo momificado de Rosalía Lombardo, una nena que murió a los dos años de edad como consecuencia de una neumonía hace 94 años atrás, y que todavía abre y cierra los ojos.


Fue el químico Alfredo Salafia quien, gracias a una innovadora y duradera técnica, logró momificar el cuerpo de Rosalía a pedido de su propio padre.


El cuerpo se encuentra en la Capilla de los Niños de las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo, en Italia, lugar donde fue trasladado por primera vez y en donde todavía permanece. Allí se la puede observar reposando en un ataúd de madera con cubierta de vidrio para que la gente la visite.


A los expertos siempre les llamó la atención el estado intacto y la perfección del cuerpo, por lo que decidieron filmarla las 24 horas. Para sorpresa de todos, se dieron cuenta que la nena abre y cierra los ojos por lo menos una vez al día.


De todas maneras, el hecho no tiene nada de paranormal, ya que es producto de la humedad lo que genera las variaciones en sus ojos.