Ocurrió en Burruyacu, Tucumán, donde el productor rural Hugo Cuellar, de 65 años, se encontró con un zapallo de más de 48 kilos que tiene la misma altura que su nieta Maia.

"Fue en el cerco que está cerca del correo -el mismo que fue asaltado hace unos días-, en dirección al cerro. No lo podía alzar", le comentó el hombre al diario La Gaceta.

 

 

 

 

"Si bien alguna vez saqué alguno de 30 o 35 kilos, este era realmente grande. Lo pusimos al lado de mi nieta para que se dimensione el tamaño", agregó Cuellar.

Finalmente, el zapallo gigante fue vendido a una verdulería en la ciudad de Yerba Buena.