Se trata del Jambán Café, un restaurante ubicado en la localidad indonesia de Semerang, que tiene la particularidad de servir su comida en un “plato-inodoro”. Aquellos que sientan nauseas no tendrán que preocuparse, ya que se pondrá a su disposición unas bolsas higiénicas para vomitar.

"Al principio sentí asco, pero al final comí una parte de la comida por curiosidad", señaló Mukodas, un hombre de 27 años que degustó una sopa servida en una letrina.

 

 

Budi Laksono, propietario del establecimiento, que continuamente debe explicar que su comida es completamente “sana e higiénica”, intenta enseñar a sus clientes la necesidad de utilizar los baños en este país del sudeste asiático.

El hombre, que había trabajado para las autoridades locales como especialista en sanidad, discute con sus clientes y les muestra varios videos en su computadora para convencerlos del uso regular de los inodoros.

 

 

Millones de indonesios viven bajo el umbral de pobreza en un archipiélago que tiene uno de los índices de defecación al aire libre más altos del mundo, una práctica que contribuye a la transmisión de enfermedades.

El propietario señaló que esta iniciativa generó una gran polémica en el país musulmán. "Muchos detractores dicen que el café es inapropiado y contrario a la ley islámica", concluyó.