El concurso de "el perro más feo del mundo de 2019", que se lleva a cabo en California, Estados Unidos, cuenta con 19 participantes que compiten por quedarse con el premio de 1.500 dólares más una aparición en un programa de la NBC. El objetivo de la competencia es buscar que se tome conciencia del rescate de animales abandonados.

 

 

El ganador fue Scamp, un perro callejero que fue salvado por su dueña una hora antes de ser sacrificado. El pequeño tiene el cuerpo hinchado, su pelaje es desprolijo y hasta incluso con rastas. Como si eso fuera tampoco, el can tampoco tiene dientes y siempre anda con la lengua afuera.

La historia de Scamp también fue decisiva para el jurado, ya que anteriormente servía como perro de terapia ayudando en el Centro de Ancianos de Sebastopol. Actualmente es voluntario en un curso de primer grado de una escuela donde escucha a los niños leer cuentos.

 

 

"Creo que la audiencia vio su hermoso espíritu y todo lo que le ha devuelto a la comunidad", expresó Morones.