A Mario Vargas Llosa se le abren las puertas de todos los canales, reuniones y protocolos donde el poder económico se pasea. Es un estandarte utilizado como mascarón de proa para meter en la sociedad las ideas más conservadoras que existen haciéndolas pasar por pensamientos de un intelectual.

Así no tuvo problemas cuando fue consultado por los candidatos en las elecciones próximas en Brasil, en elegir a Jair Bolsonaro, a pesar de estar alejado de las ideas que sostiene: "El caso de Bolsonaro es muy difícil. Las payasadas de Bolsonaro son muy difíciles de admitir para un liberal. Bolsonaro no es un candidato que despierte nuestro entusiasmo. Ahora, entre Bolsonaro y Lula, yo prefiero a Bolsonaro. Con las payasadas de Bolsonaro, no es Lula".