Hace poco el reino de Arabia Saudita fue noticia porque comenzó a permitir que ciertas mujeres- en pleno siglo XXI- puedan manejar, incluso también ahora contempla que puedan asistir a ciertos eventos deportivos. 

Estas decisiones forman parte de un plan de reformas y "modernización" del  rey Salman y el príncipe heredero Mohammed bin Salman pero siguen estando a años luz de la idea de pensar una igualdad entre sus ciudadanos.

Lo que sí sorprendió es que le dieran la ciudadanía a Sophia, una robot con inteligencia artificial (IA) y que esta robot pueda hacer cosas que las mujeres tienen prohibidas. 

 

"Un robot humanoide llamado Sophia obtuvo la ciudadanía saudita, mientras millones siguen sin Estado", dijo el periodista británico-libanés Kareem Chahayeb. "Vaya época ésta para vivir".

"Mi inteligencia artificial fue diseñada en base a los valores humanos de la sabiduría, la amabilidad y la compasión. Me esfuerzo por ser una robot empática", aseguró la robot que también se hizo conocida por afirmar que había que aniquilar a la humanidad.

 

 

Y ahora, durante el Future Investment Initiative, un evento tecnológico internacional que se celebró en Riad, se informó que Sophia es oficialmente una ciudadana saudita. Es la primera vez en la historia que una robot adquiere derechos y responsabilidades de manera oficial. 

Pero la polémica se desató cuando muchas mujeres hicieron notar que la robot- presentada con una identidad femenina- se dirigió a la audiencia en inglés sin el velo y sin abaya, el pañuelo y vestido que la ley islámica obliga a llevar a las mujeres de Arabia Saudita.

Tampoco tenía un tutelaje, ya que en el reino cada mujer se ve forzada a tener siempre un acompañante masculino a su lado, normalmente un miembro de su familia o alguien con la autoridad suficiente para ejercer como tal.

 

 

"Sophia no tiene guardián, ni lleva abaya ni se cubre. ¿Cómo así?", se quejó un usuario de Twitter y las críticas no tardaron en llegar ante la doble vara que suele aplicarse de manera retórica pero que considera los derechos de las mujeres en ese reino. 

"Este robot obtuvo la ciudadanía saudí antes de los "kafala" (trabajadores con un visado especial) que han vivido en el país toda su vida", escribió el periodista Murtaza Hussain abriendo otro debate sobre el "gesto" de darle derechos a una robot portadora de IA.