El Arzobispado de Santiago enfrenta una nueva demanda civil de un hombre de 49 años que solicita una indemnización  de 50 millones de pesos (unos USD 75 mil) por el presunto abuso sexual que sufrió por parte de Víctor Calderón Soriano que murió en 2012 de sífilis. 

La víctima cuyas iniciales son O.M.M exige un resarcimiento económico ante el trauma y daño sufrido por el miembro de la Congregación Mercedaria de la Iglesia de la Merced. 

La acción judicial fue presentada en diciembre de 2016 y se indica que los abusos habrían ocurrido en el verano de 2005 cuando el hombre se reunió con el sacerdote que lo invitó a una cita.  "Acepté el trago, bebí alrededor de 4 vasos. Fui al baño y cuando regresé el sacerdote ya me había servido el quinto. Después ya no me acuerdo de nada más. Creo que fui drogado", sostuvo O.M.M. 

El hombre asegura que fue violado por el sacerdote que padecía SIDA y sífilis, como se supo más tarde. Cuando O.M.M. se hizo los estudios tras la denuncia,“Me dijo [el médico] que uno de los exámenes arrojó que yo padecía Sífilis y que el sacerdote Víctor Calderón Soriano había fallecido el 26 de junio de 2012 porque tenía Sífilis y SIDA. El Padre [al que O.M.M le contó lo que le había ocurrido] sabía de las enfermedades del sacerdote y por eso insistió que me controlara”. 

 

 

Por su parte, el Arzobispado de Santiago respondió a la denuncia y aseguró que no tiene jurisdicción en el caso. "Los supuestos hechos que sustentan la demanda habrían ocurrido hace más de diez años fuera de la Arquidiócesis de Santiago y el presunto autor de los mismos -ya fallecido- no pertenecía a los sacerdotes de esta arquidiócesis", destacaron en un comunicado en el que también reiteraron su condena a este tipo de abusos.