Se subieron a los carros en cuanto lo vieron aparecer, y aunque al principio pensaban en escaparse del lugar luego decidieron seguirlo y grabarlo para que les creyeran.

Es que si bien es común en la Florida estadounidense ver caimanes de gran porte invadir propiedades privadas y parques, el tamaño de este y el hecho de verlo en un campo de golf valían el riesgo.