El presidente de Estados Unidos subió un video a su cuenta de Twitter como parte de su campaña por la reelección pero la red social consideró que el material violaba sus normas y decidió etiquetarlo con una advertencia que dice: "Contenido multimedia alterado" y generó polémica.

 

 

El video subido por Trump es una versión manipulada de un video que se hizo viral el año pasado de dos nenes, uno blanco y otro negro, abrazándose en la calle.

La versión compartida por el presidente de Estados Unidos empieza con un segmento del video en el que el niño blanco parece perseguir al negro con los rótulos “Niño aterrorizado huye de un bebé racista” y “El bebé racista probablemente sea un votante de Trump” al lado del logo de la CNN.

Después del editado se muestra el video original en el que los dos niños se abrazan y entonces, paradójicamente, aparece una advertencia sobre las fake news que asegura: “Estados Unidos no es el problema. Las noticias falsas lo son”.

La red social decidió ponerle una advertencia al video y envío a algunos de sus usuarios una alerta con un enlace en el que da más detalles sobre el caso.

“En septiembre de 2019, la CNN informó de un vídeo viral sobre la amistad entre dos niños. Este jueves, el presidente compartió una versión de ese video que muchos periodistas han confirmado está editada y manipulada con un rótulo falso de la CNN”, dice el mensaje enviado por Twitter.

Pero esta no es la primera vez que Twitter llama la atención sobre el contenido del material subido por el presidente Trump. De hecho es la tercera vez en pocas semanas. Lo paradójico es que la relación entre Trump y Twitter es histórica y es la manera en la que el norteamericano decide comunicarse con sus más de 82 millones de seguidores evitando a los medios tradicionales. Y de hecho sigue utilizando su cuenta personal en lugar de usar la que le cedió Obama cuando abandonó la Casa Blanca.

En la primera ocasión Twitter enlazó información verificada que contradecía los tuits de Trump sobre la supuesta manipulación del voto por correo, mientras que en la segunda la compañía ocultó un mensaje del presidente sobre las protestas raciales por "glorificar la violencia".

Trump también hizo lo suyo en este extraño enfrentamiento al considerar las decisiones de Twitter como “censura” por lo que a fines de mayo firmó un decreto destinado a evaluar si su Gobierno puede castigar a Twitter, Facebook, YouTube o Google si intentan moderar los contenidos publicados en sus plataformas.