El estado de Oklahoma, en Estados Unidos, es el que registra el mayor número de ejecuciones per cápita de ese país y fue el primero en el mundo en utilizar la inyección letal. Sin embargo, ante el faltante de las mortales sustancias, ahora contempla matar a los condenados a muerte con nitrógeno. 

Pero no es el único estado con dificultades para cumplir las penas de muerte, por ejemplo en Nevada y Nebraska se comenzó a utilizar el fentanilo, un opioide sintético. 

La idea de gasear con nitrógeno a los 12 presos condenados a muerte que se encuentran en Oklahoma generó una amplia polémica internacional. 

 

“No podemos quedarnos en los márgenes y esperar a que lleguen los fármacos. El nitrógeno es efectivo, sencillo de administrar, fácil de obtener y no requiere procedimientos médicos complejos”, afirmó en conferencia de prensa el fiscal general de Oklahoma, Mike Hunter que apoyó la decisión. 

“Hemos buscado las sustancias por todo el mundo, incluso en los callejones de la India y no hemos encontrado nada”, argumentó el director del Departamento Penitenciario, Joe Allbaugh. Y  afirmó que algunos presos de Oklahoma están recurriendo a métodos como la deshidratación para dificultar la inserción de agujas. 

“Nunca ha sido usado [el gas nitrógeno] antes. Se estaría utilizando a los presos como cobayas, podrían morir con enorme sufrimiento”, alertaron a los medios locales los abogados defensores de los penados y organizaciones de derechos humanos. 

Actualmente la pena de muerte en Estados Unidos está legalizada en 32 estados, y sus números han ido cayendo desde 1999 ante un amplio rechazo de parte de la sociedad. 

 

Experimentos y polémica

Ocurrió en el mismo estado de Oklahoma cuando, en abril de 2014, ante la falta de las habituales sustancias letales se le inyectó al recluso Clayton Lockette- condenado por secuestro, violación y asesinato de una joven- un fármaco poco estudiado: el midazolam.

 

 

 

El lugar de morir inmediatamente, Lockette sufrió una agonía de 43 minutos atado en una camilla. Incluso en ese momento, el entonces presidente Barack Obama, calificó el suceso como de "profundamente problemático". 

Ante esta nueva decisión de utilizar gas nitrógeno, volvieron a encenderse las alarmas. Sin embargo, un tribunal validó hace dos años el uso de nitrógeno como “indoloro, fácil y barato”. Además la reelegida gobernadora republicana, Mary Fallin, es una firme defensora de la pena de muerte.