La sala primera de lo penal  de la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein, al norte de Alemania, considera en principio que la imputación del delito de rebelión es “inadmisible” en el caso de Carles Puigdemont, pero cree que sí puede ser aceptado el de corrupción, como malversación de fondos públicos, por lo que el proceso de extradición a España sigue su curso.

 

 

Si bien se mantiene el riesgo de fuga, el tribunal considera que al ser “inadmisible” el delito de rebelión, éste se reduce de forma considerable, por lo que deja en libertad al político independentista con una fianza de 75.000 euros.

Según apunta, “por motivos jurídicos” no puede aceptarse una extradición por rebelión de acuerdo con el Código Penal español, ya que “los actos que se le imputan no serían punibles en Alemania según la legislación vigente aquí”.

A su juicio, el delito que podría ser equiparable en Alemania, el de “alta traición”, no puede aplicarse porque no se cumple el requisito de la “violencia”.

Puigdemont se encuentra en la prisión de Neumünster desde el pasado 24 de marzo cuando fue detenido por la policía alemana cerca de la frontera danesa. 

El propio Puigdemont dijo el martes que no tenía intención de huir de Alemania si la justicia de esta país le permitía salir de la prisión de forma preventiva hasta que el juez provincial de Neumünster decida sobre su extradición.