Eduardo Cunha fue quien este miércoles anunció, en una rueda de prensa, que no hubo ninguna objeción para rechazar la acusación por supuestas irregularidades fiscales ocurridas en 2015.

También dijo lamentar haber autorizado un proceso al que, en su opinión, el país necesitaba enfrentarse.

Sin información sobre tiempos, señaló que la mandataria Rousseff podría dejar sus funciones.