Arde el Amazonas, uno de los principales pulmones de América y del Mundo. Pero, mientras tanto, el Gobierno de Brasil prácticamente se queda de brazos cruzados y los medios locales intentan tapar la situación.

Eso sí, resultó ser una gran excusa para victimizarse: según el propio presidente, estos incendios fueron inducidos a propósito por odio hacia él. Pero, ¿fue realmente así? 

En simultáneo, hace años que madereros y aborígenes entablan una guerra, que de hecho sirvió para este documental de la BBC. 

 

Guardianes del Amazonas: reportaje especial

 

Allí cuentan cómo los empresarios deforestan ilegalmente y cómo los indígenas salen a patrullar, haciendo el trabajo que debería hacer el Estado, que está más ausente que nunca. 

Al mismo tiempo, Bolsonaro desfinancia a las ONG (a las que ahora acusa de iniciar los focos de incendio) y les quita casi el 95% del apoyo para que ambientalistas cuiden y protejan la zona que hoy arde. 

Pero él dice que esas mismas ONG son las causantes de los incendios, en un área donde los verdaderos intereses los tienen los grandes empresarios madereros brasileños: hombres con mucho poder y ligados, obviamente, al presidente de ultraderecha. 

El incendio cierra por todos lados: ganan los madereros, gana el discurso de victimización de Bolsonaro, pierden los aborígenes y las ONG. 

El medio de comunicación, 'Open Democracy', reveló que tuvieron acceso a documentos de una reunión del jefe de Estado en Pará, donde orquestaron este discurso que hoy sale a la luz. 

"El gobierno de Bolsonaro tiene como una de sus prioridades habitar la región amazónica para evitar la implementación de proyectos multilaterales de protección forestal, específicamente el proyecto llamado 'Triple A'", expresan. 

"La estrategia, antes de que se desarrollen los proyectos predatorios, empieza con el discurso. El discurso de odio de Bolsonaro ya indica que el plan está funcionando. El Amazonas está en llamas. Ha estado en llamas por tres semanas y ni siquiera los que viven en Brasil lo sabían", añaden. 

Bolsonaro aseguró sin ninguna prueba que es "una acción criminal de estas ONG para llamar la atención contra el Gobierno de Brasil".

El dato es alarmante, los incendios durante este año se incrementaron casi un 90%: una cifra récord en la historia, y propia de la gestión Bolsonaro. ¿Es casualidad? Según los números del instituto que monitorea la deforestación y los incendios en el país, no caben dudas de que los focos son intencionados, sea por quien fueren generados. Solo en 2019 se generaron 74.000 focos de fuego en el Amazonas: en algunas zonas los incendios crecieron un 100%, y eso no es casualidad. 

Todos sabemos que el duro gobierno del militar es de los más conservadores de América: pro empresa, fuera ambientalistas, fuera aborígenes, fuera cultura, adentro armas, adentro adoctrinamiento, adentro religión: como dice su slogan, Dios y Brasil por encima de todo.

 

Amazonía en Brasil arde a velocidad récord, ¿qué dice Jair Bolsonaro?